Los beneficios de la generosidad .- Lisa Firestone

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El Dalai Lama tiene una frase célebre “Si quieres que otros sean felices, practica la compasión, y si tú quieres ser feliz, practica la compasión”. La misma certidumbre aplica al tema de la generosidad. Generosidad – la cualidad de ser bondadoso y comprensivo, la intención de dar a los demás algo que sea de valor – es usualmente catalogada como un acto desinteresado (no auto-centrado), sin embargo, estudios han demostrado que la generosidad es “egoístamente” en el interés propio. Practicar la generosidad es un principio de salud mental y podría ser la clave para una vida feliz y saludable.

Año tras año, más y más estudios subrayan los beneficios de la generosidad, tanto en la salud mental como física. La generosidad no solo reduce el estrés, fortalece tu salud física, aumenta tu sentido de propósito y naturalmente combate la depresión, incluso se ha demostrado que aumenta la esperanza de vida.

Si una vida más longeva, menos estresada y más significativa no fuera suficiente para inspirarte a practicar tu generosidad, considera la generosidad como un factor que promueve también la conexión social y mejora las relaciones. Según Jason Marsh y Jill Suttie del Instituto “Greater Good Science” de la Universidad de Berkeley, “cuando damos a los demás, no solamente los acercamos a nosotros, también nosotros nos acercamos a ellos.” Esto se debe a que ser generosos y bondadosos promueve que percibamos a los demás en una luz más positiva y aumenta el sentido de comunidad y de interconexión.

Cuatro pasos para practicar la generosidad

Da algo que es adecuado para esa persona

La generosidad es más efectiva cuando regalas algo que es “sensible” para esa persona. Piensa en lo que la otra persona quiere o necesita. No siempre se trata de cosas materiales, puede ser darte a ti mismo. Algunas veces solo estar presente y disponible para alguien que tiene un problema es el mejor regalo que puedes dar.

Acepta la gratitud y el aprecio

Es importante estar abierto a las personas que expresan aprecio por ti. La generosidad es una calle de 2 sentidos, permite que las personas muestren su gratitud como una forma de sentirte más cercano a ellos. Investigadores del Departamento de Psicología de la Universidad de North Carolina at Chapel Hill, descubrieron que “la emoción de la gratitud fortalece lazos entre las personas que dan y las que reciben”. Así es que es importante “no sacudirse” el agradecimiento de otros con comentarios como “No fue nada”.

Acepta la generosidad de los demás

Para algunas personas es más fácil dar que recibir. Sin embargo es importante permitir que los demás hagan cosas por ti. A esto le llamo la generosidad de la aceptación. Ser “auto-suficiente” le priva a tus seres queridos de la oportunidad y la alegría de darte algo. Aceptar la generosidad de otros podría hacerte sentir incómodo si te sentiste poco amado o con poca valía personal, al inicio de tu vida. La generosidad es un acto de amor generalmente y aunque parezca contradictorio, algunas personas no responden bien ante las muestras de aprecio.

Demuestra gratitud

Recuerda que la gratitud es una parte importante de la ecuación. Muestra tu aprecio por la generosidad que se te expresa, aunque te sientas incómodo. Resiste la tentación de decir cosas como “Esto es demasiado” o “No te hubieras molestado”. En lugar de eso, simplemente puede decir “Gracias” o mejor que eso, has que la persona sepa lo importante que ha sido para ti su acto de generosidad. La generosidad es verdaderamente el regalo que te mantiene dando. Cada día la vida nos presenta cientos de oportunidades para ser generosos, puedes hacer de la generosidad un estilo de vida y esto traerá un mundo de beneficio a ti y a otros.

Por: Lisa Firestone
Psychology expert on relationships, parenting, self-destructive thoughts and suicide; author, ‘Conquer Your Critical Voice’

http://www.huffingtonpost.com/lisa-firestone/the-benefits-of-generosit_b_5448218.html

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¿MEDITACIÓN?

“La meditación consiste en sentarse a la orilla del río de nuestras formaciones mentales.”

                       Thich Nhat Hanh
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   Las sesiones y talleres de meditación que ofrecemos en Centro Core están basados en técnicas de Mindfulness.
Mindfulness es una palabra del inglés traducida muchas veces cómo Plena Conciencia o Atención Consciente.

Mindfulness o Atención Plena consiste en el proceso de atención y concentración que nos mantiene en la experiencia presente con curiosidad, aceptación y apertura.

 

En el antiguo oriente la práctica de la Atención Plena se llevaba a cabo en contextos religiosos; pero, en la actualidad, la práctica se ha ido adaptado a contextos científicos y se ha comprobado su eficacia en el tratamiento de algunos trastornos como el estrés, la ansiedad, la depresión, etc. Sin embargo, mindfulness es algo más que una técnica, cuando se contempla a la luz de la transformación de la conciencia que está teniendo lugar en nuestras sociedades a partir del establecimiento de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

 

La palabra en idioma pali: Satti, se ha traducido como Atención Plena.
Satti designa la actividad misma de proceso de conciencia, algo muy difícil de expresar con palabras; es ese momento de conciencia pura que se produce cuando nos damos cuenta de algo y que dura una fracción de segundo, pues enseguida la mente elabora y transforma esa experiencia traduciéndola en pensamientos y palabras. La pureza y viveza de la experiencia se pierde y se diluye en el torrente pensamientos.
Mindfulness, tal como se utiliza en el contexto occidental, designa un conjunto de técnicas que tienen en común el prestar atención al momento presente, sin juzgar y con una actitud amable hacia el objeto que se contempla. Es el hecho de “darnos cuenta” de lo que está sucediendo en el aquí y el ahora, en nuestra experiencia del momento presente.
Las palabras y los pensamientos sólo son un instrumento para acercarnos a la realidad. Las palabras y los pensamientos no son la realidad. Como escribió Borges, ‘la realidad es otra cosa’. Nos podemos dar cuenta de la importancia de las palabras y utilizarlas tanto nos sean útiles. Pero una vez que han cumplido su misión, podemos guardarlas para otra ocasión.
En la sociedad occidental, la práctica de mindfulness está consiguiendo simpatizantes y  seguidores con una progresión vertiginosa porque, no sólo es algo inherente la naturaleza humana, sino que sirve para reducir la reactividad ante el estrés, así como los síntomas de ansiedad y depresión.
También incrementa la capacidad para regular el estado de ánimo, favoreciendo el afecto positivo. En el momento histórico actual, la práctica de mindfulness funciona como un antídoto ante la velocidad de la vida moderna.

La Meditación Zen se remonta a la experiencia del Buda Shakyamuni, el Buda histórico quien logró despertar hace 2500 años.

 

Esta experiencia pasó sin interrupción de maestro a discípulo, formando así la línea de transmisión. No se trata de una teoría, ni una idea, ni un conocimiento que se puede percibir con la mente. Es más bien una forma de vida que cambia nuestro corazón y permite que logremos percibir sin palabras la armonía y la interconexión del universo entero. Comprendiendo esto, sabemos que el Zen es la gran práctica de la Plena Consciencia.

 

La Plena Consciencia es la puerta a la Vida sin fronteras. El Zen, Plena Consciencia y la Iluminación son característicos de alguien que ha esta Despierto. Y la gente  que está “despierta” madruga, trabaja, come, se enferma, se divierte, ama… Pero hay una sonrisa en su rostro que los distingue, porque cada instante es para ellos sagrado y precioso.